Stephen Baldwin revela por qué decidió alejarse de Hollywood: “No era mi estilo, no quería ser Tom Cruise”

Corría el año 1995 y Stephen Baldwin (Massapequa, Nueva York, 60 años) se posicionaba como uno de los actores del momento tras protagonizar el exitoso thriller Sospechosos habituales junto a Kevin Spacey, premiada con dos Oscar. Tras ese estreno, continuó trabajando, aceptando papeles y sumando proyectos a una lista que en la actualidad acumula más de 100 películas y series. Pero, a comienzos de los 2000, decidió que era el momento de dar un paso atrás y alejarse de Hollywood. Eso sí, nunca dejó de trabajar. Un cuarto de siglo después, quien para las generaciones más jóvenes hoy es más conocido por ser el padre de Hailey Bieber y suegro de Justin Bieber que por sus propios proyectos, ha revelado por qué tomó esa decisión.

“Probablemente podría haberme encaminado a convertirme en una gran estrella”, explica Baldwin en exclusiva a la revista People. “Pero ese no era mi estilo. No quería ser Tom Cruise y tener que recaudar 100 millones de dólares en taquilla. Prefería ser un don nadie de Massapequa. Se me da bien”, añade el hermano del también actor Alec Baldwin.

Esta desaparición fue una decisión consciente y, según defiende, nada tiene que ver con el éxito o fracaso de los proyectos en los que participaba. En 2001, tal y como recuerda la publicación estadounidense, Baldwin abrazó el cristianismo evangélico y dedicó los siguientes años a ello. Concretamente, a un programa de evangelización juvenil a través del skateboarding. “Tras el nacimiento de nuestra hija Alaia, mi esposa contrató a una mujer llamada Augusta, de Brasil, para que viniera a vivir y trabajar con nosotros y nos ayudara. Ella no hablaba inglés; solo se comunicaba con mi esposa, que es brasileña, en portugués. Un día, Kennya y Augusta estaban hablando y Augusta dijo: ‘Me parece gracioso que creas que estoy aquí para limpiar tu casa”, recuerda ahora el intérprete. Augusta les explicó que había tenido una visión en su iglesia de Brasil cuando vio el anuncio de que unos estadounidenses buscaban contratar a alguien para que les ayudara con sus familias. “Mi esposa me dijo: ‘Acabo de hablar con Augusta, y me ha dicho que la verdadera razón por la que está aquí es porque Dios le habló, y le dijo que en el futuro tú y yo nos convertiremos en cristianos renacidos y tendremos nuestro propio sacerdocio”, explica Baldwin.

En un principio, se mostró escéptico ante esa revelación, pero todo cambió tras el nacimiento de Hailey y su mudanza a Nueva York. Asistió junto a su hermana Beth, que ya se había convertido al cristianismo, a un evento evangélico; posteriormente, asistió a otro festival en Fort Lauderdale de skaterbord. Entendió que aquello era una vocación y se interesó por el proyecto. Se puso en contacto con ellos para proponerles la producción de un vídeo de skate con un mensaje cristiano, que fusionara la música cristiana de estilo punk-rock con la cultura del monopatín. “En los primeros seis meses habíamos distribuido 10.000 copias. Entonces, una de las iglesias más grandes llamó y preguntó cuánto costaría traer a los patinadores del vídeo a su iglesia para un evento en vivo. Fue entonces cuando dejé Hollywood”, recuerda el intérprete. Y añade: “Visité 125 iglesias durante cuatro años. Jesús y el Espíritu Santo me fascinaban”.

En la entrevista señala que Hollywood no ha aceptado su fe porque creían “que actuaba de forma un poco extraña”. Pero también asegura que hay quienes han agradecido su trabajo: “Recibo muchos mensajes directos de personas que me dicen cómo mi trabajo las ha conmovido, y eso es lo único que importa. Estoy feliz de estar donde estoy ahora a los 60. Me siento muy afortunado. Y creo firmemente que lo mejor está por venir”. Actualmente, se encuentra trabajando en la producción de películas cristianas dirigidas a un público joven; tiene ya cuatro películas que estrenar en los próximos años. “Mi compromiso con el Señor ahora es simple. Le dije: ‘Señor, dame la plataforma y los recursos para contar historias sobre ti, como lo hacía John Hughes”.

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